Un símbolo de partida. Una señal de camino.
La concha del peregrino — o vieira — es uno de los elementos más reconocidos del Camino de Santiago. Tradicionalmente sujeta a la mochila, identifica a quienes caminan rumbo a Santiago y te conecta con todos los que, antes que tú, recorrieron el mismo camino.
Llevarla no es obligatorio, pero tiene un significado especial: te recuerda tu intención, marca el inicio de tu jornada e invita a la ayuda mutua entre peregrinos.




